Consejos para dormir
para dormir

Consultas con la almohada

26/09/2014

Un problema te ronda la cabeza. Le das una vuelta. Le das otra, intentando encontrar la solución. Pero parece que se esconde o bien te cuesta decidirte,  así que lo dejas estar para después, y  ya por la  noche,  lo consultarás con la almohada”, pensando que una vez en la cama, en un ambiente relajado, te llegará la solución como por arte de magia.

Aunque es verdad es que a veces algunas  de las mejores ideas se nos ocurren en plena noche o incluso durante los sueños (muchos artistas han manifestado que sus obras estaban directamente influenciadas o incluso que habían sido concebidas en sueños), lo cierto es que la práctica de llevarse las preocupaciones a la cama no suele ser nada conveniente. 

Consultarlo con la almohada quizás nos ayude a ver las cosas desde otra perspectiva, sí, pero también es muy posible que nos haga pasar la noche blanco, sobre todo si somos personas propensas a sufrir episodios de insomnio transitorio.  Si nos llevamos las preocupaciones a la cama, lo mejor es hacerlo con la misma intención que tenemos para nosotros mismos: dormirlas! De lo contrario, cuantas más vueltas demos a la hora de dormir a aquello que nos ronda la cabeza, más nos costará para dormir.

preocupaciones

El estrés generado por esta actitud conseguirá que a nuestro cuerpo – y a nuestra mente!-  le cueste más relajarse, y además, si al final realmente conseguimos llegar a la solución del problema, tampoco podremos actuar de inmediato para resolverlo. Dejemos la búsqueda de soluciones para la mañana siguiente, cuando ya descansados y despejados, podamos ocuparnos de ellas.

Por eso, nuestro consejo para hoy es que aunque consultar nuestros problemas con la almohada sea tentador, dejemos de hacerlo. Intenta dejar aparcadas tus preocupaciones antes de dormir, como quien apaga la lamparilla de la mesilla de noche, y haz ejercicios de relajación como los que te proponemos para alejarlas.

Como en el proverbio chino, si algo tiene solución, no vale la pena preocuparse. Y menos, por la noche, mientras intentas dormir.

imagen: © Gstudio Group

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