El sueño

La importancia de dormir bien

16/04/2012

¿Alguna vez te habías planteado por qué es tan importante dormir bien?

Dormir es una función vital. Es decir, dormir es  necesario como comer o beber agua: la privación total  de sueño tendría efectos  tan negativos para nuestro organismo como dejar de alimentarnos e hidratarnos.

Obviamente, no hay datos exactos de cuánto tiempo puede estar una persona sin dormir. Sin embargo, dado que el sueño está presente en todo el mundo animal (no te engañes: hasta una serpiente pitón, aunque no tenga párpados, duerme), se ha podido observar  que una rata de laboratorio, sin dormir, acorta su vida espectacularmente.

Volviendo a los humanos, seguro que si alguna vez has pasado una noche de insomnio, ya tienes alguna pista de los efectos que puede tener la falta de sueño en nuestro cuerpo.

En un experimento, reflejado en el Libro Guiness de los Records desde 1965, (hay que ver lo que hace la gente por sus quince minutos de fama!)  un joven llamado Randy Gardner se mantuvo  despierto durante algo más de 11 días. Después de este tiempo, y tras padecer delirios y alucinaciones, incluyendo llegar a creerse un crack del fútbol,  el chaval por fin durmió. En el libro del psicoterapeuta argentino Pablo E. Chacón  “Historia Universal del Insomnio” también se recogen algunos casos similares.

Se calcula que las personas pasamos alrededor de una tercera parte de nuestra vida durmiendo. Por ejemplo, si viviéramos hasta los 90, 30 añazos nos lo habríamos pasado en los brazos de Morfeo.

¿Te parece mucho? No creas. . .No pienses que dormir es estar haciendo nada.  Nada más lejos de la realidad! Dormir constituye una conducta compleja, de hecho algunos aspectos de él todavía son bastante misteriosos (por ejemplo, el mecanismo de los sueños: la cuestión de  por qué soñamos lo que soñamos ha hecho correr ríos de tinta y aún no está nada claro). Durante el ciclo del sueño, se producen cambios tanto en las funciones del cuerpo como en los procesos mentales: cambios a nivel hormonal, metabólico y fisiológico que son necesarios para nuestro funcionamiento diario.

Así que ya sabes: entierra esa vieja frase hecha de “Dormiré cuando muera”.  Calderón de la Barca probablemente tampoco lo decía en sentido literal, pero efectivamente, “la vida es sueño”.

Foto: © Piotr Marcinski – Fotolia.com

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